Centro De Investigaciones Biologicas del Noroeste: Conservación de manglar
Conservación de los ecosistemas de manglar en zonas áridas de Baja California Sur, México

Primera conservación de manglares en el siglo XVIII en Brasil

Texto portugués del decreto Decreto impuesto por D. Jose, Rey de Portugal, el 10 de julio de 1760 en Brasil, haciendo ilegal la tala de árboles de mangle para leña sin la utilización de la corteza para taninos. El decreto fue el resultado de una generalizada práctica de tala de árboles para leña en Rio de Janeiro, Pernambuco, Santos, Paraiba, Rio Grande and Cearz, Brasil. Entre las autoridades coloniales de Brasil había el razonable temor de que dentro de pocos años las cortezas para la industria de taninos pudieran escasear. El decreto imponía una pena de 50.000 reales y la cárcel por un término de tres meses por la tala de árboles.

Texto del decreto:
Yo el Rey, hago saber con mi palabra que es el poder de la ley, que fuí informado, que los propietarios de las fábricas de Sola en Atanados en las capitanías de Rio de Janeiro y Pernambuco y también Santos, Paraíba, Rio Grande y Seará, cortaron y devastaron los árboles llamados Mangles, solo a fin de venderlos como leña, siendo la corteza de estos árboles la única en Brasil con la que se pueden curtir el cuero para Atanados. Por tal motivo, se halló ya un excesivo precio a las cortezas, habiendo además el bien fundado recelo de que dentro de pocos años falte totalmente esta tan necesario elemento para la continuidad de estas fábricas. Y deseando beneficiar al mercado, en común beneficio de mis vasallos, especialmente las manufacturas y fábricas: Me sirvo ordenar que, a partir de esta publicación en adelante, se prohibe el corte de los árboles de mangle que no hayan perdido su corteza, bajo la pena de pagar 50,000 reales, y ser enviado a prisión por 3 meses y doblada la condena y el tiempo de prisión si hay reincidencia. Y para más facilmente conocer y castigar las contravensiones, se aceptarán denuncias en secreto, pero si las denuncias son falsas el denunciante tendrá la misma condena. El dinero se usará para el Congreso. Si no se obedece, estaré obligado a castigar a cualquier persona que venda corteza de mangle a las fábricas de Atanado y otras fábricas en cualquier Capitanía. Esta avergonzada gente será llevada ante los Intendentes de las Mesas de Inspección, de manera que puedan ellos ejecutar esta, Mi Real Determinación.

Por lo que mando a la Mesa del Consejo de Paço, Regidor de Reclamaciones, Consejo de Mi Real Hacienda y de Ultramar, Mesa de Conciencia, Cámara de Senadores, Junta de Comercio de los Reinos y los Dominios, Virrey del Estado de Brasil, Goberandores y Capitanes Generales, Corregidores, Jueces y pobladores de mi reino, cumplir y guardar esta ley como en ella se contiene. Yo doy el poder de esta ley por más de un año. Esta ley estará reflejada en cada lugar con mis leyes registradas. El documento original ha sido mandado a la Torre de Tombo. Dado en el Palacio de Nossa Senhora da Ajuda, a nueve de julio de 1760.

REY

Conde de Oeyras

Con la fuerza de la ley, por la que Vuestra Majestad se ha servido prohibir que en las Capitanías de Rio de Janeiro, Pernambuco, Santos, Paraíba, Rio Grande y Seará, se corten los árboles de mangle que no estuvieren ya descortezados, bajo las penas en él contenidas. Todo en la forma en que se afirma y se declara.



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Comentarios sobre contenido de la página: Dr. Yoav Bashan
Diseño y producción: Larry Miller
Versión: Febrero 2005